domingo, 30 de octubre de 2016

Cócteles y combinados: Ojo rojo




Hacía eones que no escribíamos nada por aquí, pero con una niña de dos años y medio y a punto de tener el segundo, más el trabajo y demás ocupaciones, el tiempo es oro. ¡Qué tiempos aquellos, cuando empezamos el blog, que lo actualizábamos cada día!
Ahora bien, no penséis que nos hemos olvidado del blog, en absoluto. De hecho, lo seguimos consultando asiduamente ya que el sentido último por el cual hicimos esto no fue otro que hacernos con nuestro propio recetario y así muy a menudo, cuando nos metemos en la cocina, lo primero que hacemos es echar mano de él. Y ese mismo motivo es el que me ha llevado a hacer hoy este post apresurado, aprovechando también que con el cambio de hora hoy el día se hace larguísimo.
Resulta que hemos hecho unas fajitas para comer, y a mí me ha dado por prepararme un ojo rojo para acompañar. Raquel se ha tenido que abstener, ya que con el embarazo, ¡el alcohol ni olerlo!
Se trata de un combinado que probamos cuando estuvimos en Méjico hace algunos años, y al que personalmente le he ido cogiendo el gusto, lo que pasa es que cada vez que lo quiero hacer tengo que buscar la receta por internet, porqué nunca me acuerdo de lo que lleva, ¡y mira que es fácil! Por eso hoy, al final me he dicho, ¿y por qué no lo cuelgo en el blog, y así no tendré que buscarlo más? Pues bien, ¡vamos a ello!

Ingredientes 
- 1 cerveza mejicana clara (Coronita, Sol o similares)
- Zumo de limón
- Zumo de tomate
- Salsa worcester o salsa inglesa
- Tabasco
- Sal
- Hielo

Preparación
Se coge el limón, se abre por la mitad y se pasa por el borde de la copa para humedecerlo y así poder escarchar la copa con la sal. Una vez hecho esto, se ponen dos cubitos de hielo en el interior y se empiezan a añadir los diferentes ingredientes.
Primero se echa el zumo de limón acabado de exprimir y seguidamente el zumo de tomate. A continuación se añade la cerveza, que se debe echar poco a poco. Finalmente se echan unas gotas de tabasco, unas gotas de salsa worcester y se remueve todo con la cuchara mezcladora.

Notas
Si para hacer el ojo rojo usáis una copa de cerveza de tamaño medio, con una cerveza os dará para preparar dos copas, y así tiráis ya casi toda la comida. Como suele ser habitual en estos brebajes, hay que procurar que la cerveza esté bien fría, así como el zumo de tomate. Así el hielo no deshará y no se aguará la mezcla.
Como podéis ver, el ojo rojo es muy parecido a un Bloody Mary, aunque aquí se substituye el vodka por la cerveza, y por tanto la carga alcohólica es mucho menor y el resultado es mucho más refrescante.
Los mejicanos en realidad hacen el combinado con Clamato, que es una bebida a base de concentrado de jugo de tomate reconstituido, con sabor a especias y caldo de almejas. A parte de que aquí no es fácil de encontrar, yo soy un apasionado del zumo de tomate pero en cambio el marisco no me gusta y por tanto el sabor a mar no me va mucho, pero si alguien lo quiere hacer más autentico, ya sabe que tiene que hacerse con la mencionada bebida.

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