lunes, 17 de febrero de 2014

Tosta de queso brie y tomates cherry



Muy buenas!
De nuevo se nos han echado, ya no las semanas, si no los meses encima. El embarazo está siendo un poco pesado y me tiene apartada del blog. Ahora ya sólo quedan un par de semanas para que la nueva mini-chef se incorpore a la familia, así que si esto ya parecía un erial, a partir de ya va a ser un calco del desierto del Gobi. Aunque nunca se sabe, igual la pequeña es una santa y resulta que la cosa revive. O Sergio toma la batuta y publicamos más a menudo. En fin, en cualquier caso, vamos con la receta de hoy y ya veremos cómo evoluciona la cosa…
Como la nueva situación nos va a obligar (más aún, si cabe, incluso) a pasar menos tiempo en la cocina, recetas como esta nos van a venir de perlas. Como veréis se prepara en un momento, nos arregla una cena y tiene una pinta deliciosa. Es cierto que no es para hacerlo cada día, pero para una cena rápida de sábado sin renunciar a hacer algo rico y diferente, nos sirve perfectamente.
Esta tostada con base de queso brie se monta en 4 minutos y el trabajo lo hace el horno, así que tomad nota, porque si la probáis seguro que la incorporareis a vuestro recetario.

Ingredientes (para 2 tostas)
- Pan chapata (un bollo tipo bocadillo o un trozo de barra)
- Queso brie
- 8 tomates cherry
- Un poco de jamón en tacos o tiras
- Media cebolleta
- Sal
- Aceite de oliva

Preparación
Cortar la chapata por la mitad. Cortar el queso brie en láminas y disponerlas encima de las dos partes de la chapata.
Cortar los tomates en cuartos y repartirlos encima del queso. Añadir por encima la cebolleta cortada en brunoise muy fina y sal al gusto.  Finalmente repartir el jamón en los espacios entre los tomates y regar con un poco de aceite.
Introducir las tostadas en el horno previamente caliente a 200 grados. Cocinar durante unos 20 minutos (controlad cada 5-10 minutos porque ya sabéis que no todos los hornos son iguales y hay que tener cuidado con los tiempos de cocción).
Sacar del horno y servir inmediatamente

Notas
Esta receta permite múltiples variaciones. Podéis hacerla fría, cambiar el jamón por atún o jamón york o probar a hacer la cebolla pochada o caramelizada.