domingo, 14 de julio de 2013

Croquetas (las de toda la vida)


Buenas,
Ya estamos en pleno verano y después de unas semanas de inactividad, toca una receta de las de terraza, es decir, una de esas que en esta época apetecen con una cervecita en una de esas terrazas que florecen por las calles de nuestras ciudades.
Las reinas indiscutibles de este tipo de platos son las patatas bravas, pero unas buenas croquetas son una tapa nada desdeñable que siempre hay que tener en cuenta. Las que veis en la foto son con la receta de mi señora madre, en este caso de pollo, pero con la misma base las podéis hacer de jamón o las clásicas de cocido con la carne que sobra (más tirando al invierno, porque ahora el cocido casi que no apetece mucho), porque en definitiva las croquetas son una gran receta de las llamadas de aprovechamiento, ya que para el relleno podemos aprovechar alguna sobra de otros platos (pollo, pescado, etc..)
Vamos a ello, preparad las cervecitas 

Ingredientes
-    1 cebolla
-    1,5 litros de leche
-    150 gr. de margarina
-    2 cucharadas de harina
-    Una pechuga de pollo hecha al horno o dos 2 muslos hervidos
-    3 huevos
-    Pan rallado
-    Sal
-    Pimienta
-    Nuez moscada

Preparación
Cortar la cebolla muy fina y freirla a fuego medio. Añadir la harina y rehogar bien para que se tueste y no deje sabor. Añadir la carne, sal, pimienta y nuez moscada al gusto, remover un poco y echar la leche poco a poco hasta conseguir la textura deseada (tiene que ser una masa compacta, que se pueda trabajar y que no sea muy líquida). Cocer 15 minutos y seguir removiendo durante este tiempo hasta que se espese. Retirar del fuego y dejar enfriar. Hay que tener en cuenta que cuando se enfría la masa se espesa un poco más y queda más dura.
Una vez fría la masa, coger una porción con una cuchara, hacer una bola con las manos y enrollarla posteriormente con ayuda de una tabla.
Pasar las croquetas por pan rallado, huevo y otra vez pan rallado.
Finalmente freír con aceite muy caliente.

Notas
La temperatura del aceite es muy importante, puesto que si no está suficientemente caliente es muy probable que las croquetas se deshagan y el relleno se salga.
También podéis probar a hacerlas al horno, pero en este caso es aún más probable que no mantengan la forma