miércoles, 25 de julio de 2012

Recetas de mamá: Coca de recapte



Bueno, pues para despedir el blog de momento, hasta que lo retomemos a mediados de setiembre, os presento una receta de la sección de “Recetas de mamá”, pero que guarda relación con la serie de posts de pizzas que hemos hecho recientemente.
Se trata de una “coca de recapte” que es como aquí en Catalunya se conoce a las cocas que se elaboran con verduras escalibadas por encima, generalmente pimiento, cebolla y berenjena. La razón de ser de este plato responde a la abundancia de determinados productos en temporada y a la necesidad de aprovecharlos, al mismo tiempo que de complementarlos con un elemento básico como son los cereales. Así, era típico que las mujeres llevaran a la panadería las verduras, y que el panadero les horneara la coca, añadiéndolas por encima.
En mi casa este plato lo asocio sobretodo al pueblo del que soy descendiente por parte de madre y donde mis padres tienen des de hace años una casa. Es una receta que mi madre suele hacer cuando hay algo extradinario –no sé, una fiesta u otro acontecimiento– y conviene dejar la cena hecha de antemano. También suele ser muy típico en las cenas populares que se suelen organizar, en las que cada uno trae algo. Es ideal para estos casos, entre otras cosas, porqué a diferencia de las pizzas se suele tomar en frio, pasadas unas horas des de su cocción.
Ultimamente también han resultado ser legendarias las cocas que hace la abuela de mi cuñado; una señora que realmente tiene mucha mano para la cocina, y de la que ya hemos colgado alguna receta por aquí.
Pues bien, solo me queda ya desearos que paseis un buen verano, que disfruteis las vacaciones –los que las tengáis– y en general mucha suerte a todos y a todas. Volvemos a la carga en setiembre, com más propuestas de cocina para todos los públicos.

Ingredientes
- 1 paquete de masa de hojaldre
- 3 tomates maduros
- 1 cebolla
- 1 berenjena
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 2 latas de atún
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva virgen

Preparación
Pelar los tomates y triturar en el túrmix. Desenrollar la masa en una superficie plana, manteniendo el papel (sirve para meterla en el horno). Estirar usando un rodillo hasta darle una forma rectangular (aproximadamente).
Pelar los tomates, trocearlos y sofreírlos en una sartén con un poco de aceite. Una vez hecha esta operación, extender el tomate sobre la masa hasta que quede bien cubierta y salpimentar.
Previamente se habrán tenido que lavar los pimientos, la cebolla y la berenjena, cortarlos en láminas y escalibarlos (esta operación, para felicitarnos las cosas, la podemos hacer en el horno –o incluso en el microondas– tal como explicamos en su día). Una vez hecho esto, añadir las verduras escalibadas y cortadas en tiras, y distribuir el atún a montoncitos, por encima de la coca.
Precalentar el horno a 200º C. Meter la coca cuando esté caliente y cocinar durante 15- 20 minutos, hasta que los bordes de la masa estén dorados.

Nota
Como podéis ver, nosotros usamos para la coca una masa de hojaldre de las que venden preparadas, en lugar de una de pizza, pero también se podría hacer con una de pizza. Otra opción es hacer la masa nosotros mismos, aunque eso, claro esta, ya implica más trabajo.
Otra variación. En el pueblo –y también lo hace así mi madre– las cocas de recapte se suelen hacer en dos versiones. Una con sardina arengada (sardina salada, o de casco) y otra con llonganissa (una longaniza hecha de carne magra de cerdo y con especias, a la que a menudo se denomina, erróneamente, como butifarra –en todo caso, debería llamarse butifarra tierna–). Nosotros, como la arengada no nos gusta y no queríamos algo tan contundente como la llonganissa, introdujimos esta pequeña variación, y la hicimos con atún, que también quedó muy buena. En todo caso, la coca de recapte se caracteriza precisamente por no tener una receta fija, ya que hay diferentes variantes, en función de la zona: a veces se les añade bolets, otras veces patatas…
Otra opción para hacer la recetea aún más fácil –más rápida en realidad– es saltear los pimientos, la cebolla y la berenjena en una sartén, como hemos hecho con el tomate, cortados a tiras. Así os evitaréis un buen rato de horno, y de hecho las verduras se acabaran de hacer al mismo tiempo que la coca, pero nosotros preferimos hacerlo tal y como os lo hemos contado, para ser más fieles al original y porqué las verduras así quedan más tiernas, y más confitadas, al cocerse con su propio jugo.

viernes, 20 de julio de 2012

Platos especiales. Espectáculo de pizzas y cocktails. Pizza nº 6: Peta zetas

 
Y la última! The last one! Por fin llegamos a la última pizza con que sorprendimos a nuestros invitados, y que nos trasladó, por unos momentos, a nuestra más tierna infancia. Si señor! La última pizza la hicimos con peta zetas!
Una vez más, tenemos que agradecerle la idea a la pizzería Il Picarollo, que en una de sus últimas renovaciones de la carta, nos sorprendió con esta propuesta, que resulta cuando menos original.
Se trata de una pizza muy similar a la anterior, pero en este caso la manzana se susbstituye por pera y la sal gorda por los peta zetas, que al esparcirlos por la pizza recién sacada del horno empiezan a explotar, y siguen haciéndolo en la boca de los comensales, produciendo esa sensación tan característica que pensamos que ya era irrepetible. Pues no, los peta zetas siguen existiendo, y no sólo se utilitzan en el campo de la restauración y la elaboración de productos alimentarios (para el que se hacen autenticas maravillas, como estos peta zetas recubiertos de chocolate, que se pueden utilizar para hacer diferentes modalidades de reposteria), sinó que los podéis encontrar en cualquier tienda de chuches, tal como hicimos nosotros.

Ingredientes
- 1 paquete de masa de pizza
- 3 tomates maduros
- 150 gr. de mozzarella
- 1 pera
- 1 porción o bloc de foie micuit
- 1 sobre de peta zetas
- Aceite de oliva virgen

Preparación
Pelar los tomates y triturar en el túrmix. Desenrollar la masa en una superficie plana, manteniendo el papel (sirve para meterla en el horno). Estirar usando un rodillo hasta darle una forma rectangular (aproximadamente).
Extender el tomate triturado sobre la masa hasta que quede bien cubierta. Espolvorear la mozzarella por encima, cubriendo el tomate. Añadir un chorrito de aceite de oliva. Finalmente, añadir la pera pelada y distribuirla a trozos por encima de la pizza.
Precalentar el horno a 200º C. Meter la pizza cuando esté caliente y cocinar durante 15- 20 minutos, hasta que los bordes de la masa estén dorados. Sacar del horno y, antes de servir, rayar el  foie por encima y espolvorear con los peta zetas. Con el calor de la pizza recién sacada del horno, el foie se calentará y se deshará, liándose con el resto de los ingredientes, y los peta zetas empezaran a explosionar!

Nota
Un consejo, para poder rayarlo por encima de la pizza va muy bien tener el bloc de foie en el congelador hasta el mismo momento de ponerlo. Aún así, si no vais deprisa, con el calor del horno y de vuestras propias manos, puede ser que se os deshaga, y que más que rayarlo acabéis teniendo que poner pequeñas porciones por encima de la pizza.
Los peta zetas pueden ser de diferentes sabores, nosotros los utilizamos de fresa, lo cual aún reforzó el contraste con el foie. Vigilad, porqué los hay que se convierten en chicle, y entonces la cosa puede acabar bastante mal!

martes, 17 de julio de 2012

Platos especiales. Espectáculo de pizzas y cocktails. Pizza nº 5: foie


 
Seguimos con los posts relacionados con la cena a base de pizzas y cocktails que hicimos para la Verbena de San Juan.  Como decíamos en el post anterior, a partir de la mitad del ágape (recordad que servimos seis pizzas que fuimos distribuyendo en pequeñas porciones), ya nos fuimos atreviendo con propuestas más arriesgadas.
En este caso, recurrimos a otra de las recetas de la pizzería Il Picarollo, de la que somos habituales, para cocinar esta pizza de foie, que pese a nuestras reservas iniciales –sobre todo por parte de Raquel–, por si a alguien no le gustaba, al final triunfó –como se suele decir– como la Coca-cola.
Se trata de una pizza en la que se busca el contraste del foie con la manzana y la sal gorda, y que además de que resulta muy sabrosa servirá, con muy poco esfuerzo, para dejar una muy buena impresión entre nuestros invitados ya que, sin dejar de ser una pizza, tiene un toque de cocina "gourmet", que resulta muy interesante.

Ingredientes
- 1 paquete de masa de pizza
- 3 tomates maduros
- 150 gr. de mozzarella
- 1 manzana
- 1 porción o bloc de foie micuit
- Sal maldon
- Aceite de oliva virgen

Preparación
Pelar los tomates y triturar en el túrmix. Desenrollar la masa en una superficie plana, manteniendo el papel (sirve para meterla en el horno). Estirar usando un rodillo hasta darle una forma rectangular (aproximadamente).
Extender el tomate triturado sobre la masa hasta que quede bien cubierta. Espolvorear la mozzarella por encima, cubriendo el tomate. Añadir un chorrito de aceite de oliva. Finalmente, añadir la manzana pelada y distribuirla a trozos por encima de la pizza.
Precalentar el horno a 200º C. Meter la pizza cuando esté caliente y cocinar durante 15- 20 minutos, hasta que los bordes de la masa estén dorados. Sacar del horno y, antes de servir, rayar el  foie y espolvorear con la sal maldon. Con el calor de la pizza recién sacada del horno, el foie se calentará y se deshará, reliándose con el resto de los ingredientes.

Nota
Un consejo. Para poder rayarlo por encima de la pizza, va muy bien tener el bloc de foie en el congelador hasta el mismo momento de ponerlo. Aún así, si no vais deprisa, con el calor del horno y de vuestras propias manos, puede ser que se os deshaga, y que más que rayarlo acabéis teniendo que poner pequeños montoncitos de foie por encima de la pizza.
Nosotros utilizamos sal maldon para darle un toque aún más “gourmet” a la pizza, pero podéis utilizar sal gorda normal y corriente.

sábado, 14 de julio de 2012

Platos especiales. Espectáculo de pizzas y cocktails. Pizza nº 4: jamón, rúcula y parmesano

 
Pues bien, pasados unos días, por fin he encontrado el momento para colgar otra de las recetas del “espectáculo de pizzas y cocktails” que preparamos para la noche de San Juan.
Por otra parte, como veis, Raquel me ha recibido con los brazos abiertos en esto del blog. Tanto, que ya me veo que me va a tocar a mí ir actualizándolo por una buena temporada. Bueno, no pasa nada, total, ahora tengo bastante tiempo para hacerlo.
Como os dije en el post anterior a este, preparamos seis pizzas y las fuimos sirviendo en pequeñas porciones, para que todos los comensales pudieran probarlas todas. Después de las tres primeras pizzas, que eran más o menos clásicas –recordar que la tercera fue una vegetal–, empezamos ya con las más arriesgadas.
La primera de estas pizzas más originales fue esta pizza de jamón, rúcula y parmesano. Se trata de una receta que sacamos de la pizzería Il Picarolo, a la que solemos ir muy a menudo, ya que nos gusta mucho.
Una última cosa. La foto en este caso es de una porción, ya que con la vorágine de servir una pizza tras otra, en este caso no nos acordamos de hacer la foto hasta que la pizza ya estaba cortada y servida en los platos.

Ingredientes
- 1 paquete de masa de pizza
- 3 tomates maduros
- 150 gr. de mozzarella
- 100 gr. de jamón serrano
- 100 gr. de parmesano en polvo
- 75 gr. de rúcula
- Aceite de oliva virgen
- Sal
- Pimienta

Preparación
Pelar los tomates y triturar en el túrmix. Desenrollar la masa en una superficie plana, manteniendo el papel (sirve para meterla en el horno). Estirar usando un rodillo hasta darle una forma rectangular (aproximadamente).
Extender el tomate triturado sobre la masa hasta que quede bien cubierta. Espolvorear la mozzarella por encima, cubriendo el tomate. Salpimentar y añadir un chorrito de aceite de oliva. Finalmente, añadir el jamón serrano cortado bien fino y distribuir a trozos por encima de la pizza.
Precalentar el horno a 200º C. Meter la pizza cuando esté caliente y cocinar durante 15- 20 minutos, hasta que los bordes de la masa estén dorados. Sacar del horno y, antes de servir, espolvorear el queso parmesano y añadir la rúcula en crudo.

Nota
La receta original, tal como la hacen en Il Picarolo, es con “spek”, un embutido italiano, pero nosotros, como no lo encontramos, al final le pusimos jamón serrano cortado bien fino, y la verdad es que el efecto –de contraste con el parmesano y la rúcula– era bastante parecido.

martes, 10 de julio de 2012

Platos especiales. Espectáculo de pizzas y cocktails. Pizza nº 3: vegetal

 
Bueno, hacía tiempo que no me pasaba por aquí ¿verdad? Tanto que creo que ni los más viejos del lugar recuerdan un post mío. Concretamente hace un año que, por exceso de trabajo, tuve que dejar el blog en manos solamente de Reichel, pero tengo que decir que no solo mi ausencia no se ha notado si no que ella solita ha conseguido llevar esta historia hasta cotas insospechadas, gracias sobretodo al twitter y a los blogueros cocineros que por allí andáis, y a las movidas que montáis.
Pues bien, ahora yo, después de esta ausencia forzosa, me reincorporo a la faena –entre otras cosas porqué, como ya comentó Reichel, por fin he acabado la tesis!!! Y ahora dispongo de bastante más tiempo–. Aunque seguiremos en la línea de los últimos meses, intentaremos actualizar un poco más a menudo, ya que nos turnaremos Reichel y yo en la tarea –a veces ardua pero siempre gratificante– de ir actualizando el blog.
¡Y empiezo fuerte! Hace un par de semanas –concretamente, para la verbena de San Juan– hicimos una cena en casa con unos amigos. Y como aquí lo tradicional es, en esa fecha tan señalada, comer coca, nosotros pensamos en una variación del concepto, y preparamos un menú a base de pizzas, que los comensales fueron probando en pequeñas porciones, y que dimos en llamar “Espectáculo de pizzas y cocktails”, ya que las pizzas las maridamos –en un ejercicio original, al mismo tiempo que difícil– con una serie de cocktails. Así, yo me puse a los fogones –mejor dicho, al horno– con las pizzas y Reichel hizo las veces de barwoman, preparando los combinados.
Pues bien, pasados unos días, por fin he econtrado el momento para reemprender la faena, de manera que en los próximos días os voy a ir colgando las diferentes pizzas que preparamos (a ver si luego Reichel se anima con los cocktails). Hicimos seis, pero las dos primeras ya tienen cada una de ellas un post: éste y éste. Por tanto, empiezo por la pizza que cocinamos en tercer lugar, que fue una pizza vegetal, al estilo de las que hacen en la pizzería Dit i Fet.

Ingredientes
- 1 paquete de masa de pizza
- 3 tomates maduros
- 150 gr. de mozzarella
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 1 manojo de espárragos
- 3 ó 4 champiñones
- 1 cebolla
- Aceite de oliva virgen
- Sal
- Pimienta
- Oregano

Preparación
Pelar los tomates y triturar en el túrmix. Previamente se habrán tenido que lavar el pimiento y la cebolla, cortarlos en láminas y escalibarlos (esta operación, para facilitarnos las cosas, la podemos hacer en el horno –o incluso en el microondas– tal como explicamos en su día).
Desenrollar la masa en una superficie plana, manteniendo el papel (sirve para meterla en el horno). Estirar usando un rodillo hasta darle una forma rectangular (aproximadamente).
Extender el tomate triturado sobre la masa hasta que quede bien cubierta. Espolvorear la mozzarella por encima, cubriendo el tomate.
Añadir el pimiento y la cebolla escalibados, cortados en tiras. Añadir los champiñones cortados a láminas i los espárragos trigueros hechos a trocitos. Finalmente, salpimentar y añadir un chorrito de aceite de oliva. También se pueden espolvorear por encima unas hojas de orégano.
Precalentar el horno a 200º. Meter la pizza cuando esté caliente y cocinar durante 15- 20 minutos, hasta que los bordes de la masa estén dorados. Sacar del horno y servir inmediatamente.

Nota
A última hora tuvimos que cambiar algunos ingredientes respecto a la receta original, porqué no los encontramos, ya que en realidad ésta pizza, en lugar de los trigueros, lleva alcachofa, lo cual, junto con el pimiento escalibado, le da un toque de lo más original.
Normalmente nosotros solemos usar un diente de ajo a la hora de triturar el tomate para poner encima de la masa, pero en esta ocasión nos abstuvimos, para hacer las pizzas más suaves, no fuera que a alguno de los invitados le molestara el sabor del ajo.
Como podéis ver, seguimos usando masas de pizza ya preparadas (y más ese día, que fue un autentico reto preparar todas las pizzas a la vez, y luego irlas cociendo de una en una, a un ritmo adecuado para que los comensales las fueran degustando a su ritmo, y que aún estuvieran calientes. Así con todo, tenemos pendiente el hacer nosotros mismos la masa de pizza. De hecho, como sabéis, en su momento nos animamos con el pan, o sea que el próximo reto ha de ser éste.