sábado, 31 de marzo de 2012

El milagro del pan, o el Pan Milagro: nuestro primer pan


En la vida hay que avanzar, hay que perder el miedo y atreverse con cosas nuevas. Eso fue lo que pensé yo hace unas semanas cuando decidí, viendo los intercambios de elogios al pan casero en twitter, que teníamos que hacer nuestro propio pan. Pero soy un poco cobarde a ratos, a mi todo el rollo del amasado me parecía de otro mundo y con lo patosa que soy, pensé que no habría manera de sacar nada en claro. Entonces se cruzó en mi camino la receta del Pan Milagro de Webos Fritos. Este descubrimiento hizo que no tuviera excusa para no intentarlo, porqué Su repetía hasta la saciedad en su vídeo que con este pan triunfaba seguro, y dejándolo tan fácil, había que probar.
Así pues me puse a ello, y debo decir que el primer intento fue un “epicfail” de dimensiones industriales. La masa me quedó demasiado pegajosa, era difícil de trabajar y yo, en mi profunda confusión, le añadí más agua, pensando que lo arreglaría, cuando lo que hice fue acabar con una masa en la basura. Primera lección aprendida: cuando os pase esto, harina, que hará que la masa no se pegue.
No obstante, como cabezona también soy un buen rato (y afortunadamente tenía ingredientes de sobra), lo volví a intentar y, efectivamente, esta vez sí, sucedió el milagro. Conseguí un pan crujiente, sabroso y que además, amasado con estas manitas que os escriben, me supo a gloria (y acompañado con unos embutidos de Salamanca y untado en tomate, ya no os digo cómo estaba). Hice dos hogazas y entre la cena del viernes y el desayuno del sábado no quedaron ni las migas.
Ahora, sí que sí, cobardes varios del mundo del pan, ya no tenéis excusa: con esta receta tenéis el milagro garantizado. A qué esperáis?

Ingredientes
-    310 gr. de harina de fuerza
-    175 gr. de agua a temperatura ambiente
-    15 gr. de levadura fresca
-    20 gr. de aceite de oliva
-    1 cucharada pequeña de sal 

Preparación
Colocar la harina en un bol grande y desmigar en el centro la levadura. Añadir el aceite y el agua (no toda, reservar un poco para añadir a la masa más adelante, si la necesita). Mezclar los ingredientes con la ayuda de una cuchara de palo o una rasqueta (si tenéis). En mitad de la mezcla añadir la sal y, si es necesario, el agua.
Amasar durante 10 minutos, formando una bola cuando estéis en la parte final del amasado. Pincelar con un poco de aceite, espolvorear con harina y poner la bola en un molde de pírex de 24 cm. de diámetro, previamente engrasado.
Hacer unos cortes longitudinales con un cúter, formando un cuadrado. Poner la tapa al pírex y meterlo en el horno si precalentar, a 220 grados durante unos 40 minutos.

Nota
Si no tenéis un pírex de 24 cm., pero lo tenéis más pequeño (de 18, como el nuestro), podéis dividir la masa en dos y hacer la primera, dejando levar la 2ª durante una hora. Esta segunda masa, como habrá levado, la podréis meter en el horno caliente, directamente después de la otra.
Si no tenéis Pírex, ni grande ni pequeño, podéis hacerlo igualmente con el horno precalentado a 210º, durante 35 minutos.Y no sabéis como amasar, en este vídeo podéis ver cómo lo hace Su.
Finalmente, si lo que os preocupa son los ingredientes, tanto la harina de fuerza como la levadura fresca la encontrareis sin problemas en Mercadona, pero no creo que sean difíciles de obtener en otros supermercados.

4 comentarios:

  1. Ha quedado fantástico. Yo aspiro a un post como este, jajaja. Nunca he hecho pan.
    Un abrazo,
    Vero

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  2. Guauu, qué pan !!! , una pinta buenísima, has hecho bien en atreverte con él porque el resultado es fantástico :)

    Un beso

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    1. Hola Encar! Ha valido la pena, ahora habrá que seguir investigando para mejorar.
      Saludos!
      Raquel

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