lunes, 6 de junio de 2011

Cena del lunes. Primer plato: Ensalada de pepino


Bien, empezamos la semana con una receta que podría entrar en la categoría de “recetas de mamá”, bien, en este caso de papá, ya que es típica del pueblo de mi padre, que está en Ciudad Real. Se trata de la típica ensalada, muy sencilla, pero refrescante, ideal para el verano. En verdad, la ensalada lleva bastante más aceite pero nosotros, como siempre, en aras de mantener la línea, la hacemos limitándolo a dos cucharadas, una por persona.
Además, con esta receta –como ya avanzó Reichel al colgar el menú semanal– nos adherimos a la iniciativa, que se mueve por los blogs de cocina, que consiste en colgar hoy, lunes día 6, una receta que tenga como ingrediente el pepino, para contribuir así a fomentar su consumo.
En este caso, la foto es de la ración para una persona.

Ingredientes
- 2 pepinos
- 1 tomate
- Sal
- Aceite (2 cucharadas)
- Orégano

Preparación
Cortar los pepinos y el tomate en cuadraditos pequeños y disponer en una fuente. Añadir el agua fría, hasta cubrir la verdura. Aderezar con la sal, el vinagre y el aceite. Finalmente, añadir el orégano y dejar reposar en la nevera, para que se liguen bien los aromas de la verdura y del aderezo.

Nota
En la manera tradicional de elaboración, el orégano que se utiliza es orégano en rama, que se sumerge en el agua, pero suele ser difícil de encontrar, a no ser que vayáis al campo a cogerlo, y en las tiendas solo lo tienen en hojas. En ese caso, si lo añadís directamente, las hojitas se dispersaran por el caldo, y luego os las iréis encontrando al comer la ensalada, lo cual es bastante molesto. Para evitarlo, y que la ensalada se empape igualmente del aroma del orégano, podéis usar el típico colador de malla que se utiliza para hacer té u otras infusiones. Así lo hacemos nosotros, y la verdad es que nos funciona muy bien. Antes de llevar la ensalada a la mesa, lo retiráis, y ya está.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada